La Iglesia Evangélica Bethel, por su significado “Casa de Dios y Puerta del Cielo”, basada en Génesis 28:16-19, plantada el 8 de octubre de 2016 por el Pastor Rev. Darwin J. Estrada. Ubicada desde su fundación en la 241 Courtland Avenue, Stamford, Connecticut (Instalaciones actuales de Grace Church). Registrada oficialmente ante el Internal Revenue Service (IRS) como una organización religiosa sin fines de lucro. Es una organización cooperativa afiliada legítimamente con la denominación cristiana, Evangelical Free Church of America (EFCA). Ha sido plantada con la dirección del Espíritu Santo, siguiendo el liderazgo de nuestro Señor Jesucristo, respecto a lo que dice la Biblia, la cual es la Palabra de Dios.
Le damos la cordial bienvenida a nuestra familia Bethel. Somos una organización sin fines de lucro, con la única misión de impartir la Palabra del Dios, a fin de cumplir con la Gran Comisión: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” (Mateo 28:19-20). Y practicar el Gran Mandamiento: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” (Mateo 22:37-39).
A fin de que haya una base sólida y firme para la unidad del ministerio, tal como lo expresa el apóstol Pablo en 1 Corintios 1: 10 “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer”. Para que crezcamos en unidad, y de esta manera, esperar todos juntos el regreso de nuestro Señor Jesucristo.
El pueblo de Cristo viene de muchas naciones, idiomas, culturas y contextos diferentes, pero pertenecemos a un solo reino, y ese es el Reino de Dios. El fin es que crezcamos en unidad y en amor, como una sola familia en Cristo que somos, y de esta manera, esperar todos juntos el regreso de nuestro Señor Jesucristo.