La Biblia muestra varios versos en donde aparece la palabra "cruz"; al estudiar dichos versos encontramos tremendas e importantes enseñanzas que nos ayudan a comprender los beneficios del sacrificio de Jesucristo e incluso nos muestran el proceso que cada cristiano debe vivir para morir a sí mismo.
Al igual que en el tiempo pasado, en este tiempo hablar de la cruz de Jesucristo para algunos representa una locura, a otros debilidad, y a otros tontería; ese tipo de criterios son característicos de los que se pierden; sin embargo, para los que somos hijos de Dios, el mensaje de la cruz es poder de Dios (1 Co. 1:18).
La frase "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame" (Mateo 16:24) es un llamado fundamental al discipulado radical. Implica renuncia personal, asumir el sacrificio diario y vivir conforme a la voluntad de Cristo, priorizando su seguimiento sobre los deseos propios o la comodidad mundana. Pero todo esto nos lleva a la vida de Cristo en esta tierra.